Nadie entró al PIE para corregir cientos de test a mano.
Pero llega la reevaluación y ahí estás: el protocolo lleno, la tabla de baremos al lado y el informe que hay que entregar.
Cada número hay que ir a buscarlo a una tabla.
Bruto a escalar, escalar a percentil, percentil a intervalo. Uno por uno, en cada subprueba, para cada estudiante.
Nos toma semanas. A veces un mes entero.
Terminamos haciendo cientos de informes para entregar los resultados de todos los estudiantes. Y mientras tanto los apoyos no se detienen: los chiquillos siguen llegando a tu horario.
Año a año, la misma historia.
Cambian los nombres de la carpeta y poco más. El tiempo se va en corregir y transcribir, no en pensar qué le sirve a cada niño.
Para volver a enfocarnos en los niños existe Corregir Test.
Ingresas los puntajes o las respuestas que aplicaste y bajas el informe en Word, con el análisis cuantitativo y cualitativo hecho. Tú pones el criterio profesional; la calculadora la ponemos nosotros.
Ver cómo funciona ↓






